Despertando una mañana en la ciudad de México, me llené de mucha curiosidad; pude acercarme a la muestra de la Grecia Antigua, de esta gran cultura e hablado cinco años en mis clases de Historia sobre todo de “el concepto clásico de belleza”; una belleza que a veces me es difícil explicar cuando solo se la puede admirar por su línea, su elegancia, su pensamiento; que con decir: buscaban “el ideal de perfección” pero hasta no admirar no se puede estar convencida.
En lo personal, Grecia se caracteriza por el estilo, la elaboración y naturalidad de todas y cada una de sus creaciones por medio de grandes artistas griegos. Los antiguos griegos tenían una cierta obsesión y constante preocupación en demostrar la belleza de los cuerpos buscando la perfección, por lo cual la mayoría de las creaciones se trataban de dar a conocer en su juventud.
“Son difíciles las cosas bellas ” PLATON.
Platón creía que la belleza es la manifestación del bien y colocaba el arte en el camino de la moral, haciendo que esta idea dé nacimiento al amor inmaculado, contrario a toda lujuria: es el amor platónico.
Pero yo me pregunto que es belleza?... ¿Con qué vara se puede medir la belleza?...
La belleza inicia desde nuestro interior, considero que la belleza radica en el ojo de quien la contempla, como diría el filósofo Kant: puede ser, de acuerdo al gusto. La belleza será lo que nos provoca algo o nos haga sentir algo, lo que esta ligada con el alma, la materia también se puede interpretar con belleza.
Los griegos buscaban la perfección basándose en la observación considerando la comparación del hombre con la naturaleza un equilibrio estético.
Por lo cual la belleza nace del fruto del estudio y la observación, una belleza racional, abstracta, un tanto fría y distante, que se basa en el mundo real pero se somete a la corrección del hombre.
Podría responder la primera pregunta que me he interrogado, diciendo, lo contrario a la fealdad, pero debería definir entonces fealdad, con lo cual podría decir que es lo contrario a la belleza y estaríamos en la misma situación que el caso del huevo y la gallina.
Llegar a una definición de lo bello es una tarea que puede costar más de una vida; la trayectoria de la estética, la belleza y el arte mismo está estructurada en conceptos tan abstractos que no me llevan fácilmente a una respuesta satisfactoria. En un principio, la primera conclusión a la que llego es a la conciencia de que uno no es más que un portador efímero del testimonio de su contemporaneidad o de una historia
Hablo desde mi tiempo y espacio; y desde ahí, sentada en ese minúsculo punto de la historia, me atrevo a decir que lo bello es lo que mis sentidos reconocen como real – aún cuando esto no sea más que un hecho repentino, fortuito y muy posiblemente efímero – y que provocan un sentimiento positivo, agradable y trascendente. ¿De qué manera puedo explicarme la belleza si no es a través de aquello que me provoca una reacción emotiva profunda, sublime o placentera?
La pieza importante del Discóbolo, estatua de mármol del siglo II que representa a un atleta desnudo, elegante y eternamente joven, captado en el momento previo de lanzar el disco; es copia romana de la elaborada en bronce por el escultor griego Mirón a mediados del siglo V a.C. En la escultura del joven atleta está representado en el momento en que se dispone a lanzar el pesado disco, me admira la facilidad que el escultor griego Mirón pudo captar el instante, la fuerza y la impresión del momento, la actitud parece tan natural.
Se nota que la grandiosidad la serenidad majestuosa y la fuerza de estas esculturas son por la observación. Me impresiona la capacidad que tuvieron para VER, para poder captar “los movimientos del alma” esto lo menciono por la pose, la expresión. La cabeza de mármol de una estatua del dramaturgo Sófocles, esto lo manifiesto por la expresión de su mirada como expresiva pero distante a la vez.
Buscaban la perfección como el equilibrio en su pensar, vivir y lo demostraban y plasmaban en sus esculturas con la belleza con su dibujo equilibrado, su capacidad de captar el instante.
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